Las miniligas de gobernadores se alistan para negociar con Javier Milei con una batería de reclamos

El presidente Javier Milei reactivará este viernes las negociaciones con los gobernadores para reflotar el tratamiento de la ley ómnibus y lograr el aval del Congreso a sus reformas, con el objetivo de despejar las dudas en torno a la sostenibilidad de su programa económico y político. Después del desgastante conflicto con las provincias por el impacto del ajuste y la quita de fondos, la Casa Rosada y los mandatarios arrancarán la discusión de un nuevo acuerdo fiscal con posiciones alejadas.

Si bien la mayoría de los representantes de las provincias aceptó la convocatoria que hizo Milei ante la Asamblea Legislativa en la apertura de sesiones ordinarias, cuando los llamó a consensuar diez políticas de Estado para rubricar el Pacto de Mayo, los gobernadores opositores ponen condiciones para convalidar la letra chica de las reformas que propone el líder de la Libertad Avanza en su decálogo refundacional. Sin una red de apoyos en el territorio ni poder de fuego en la Cámara de Diputados y en el Senado, Milei, sentado en la expectativa popular de un cambio de rumbo económico, se enfrenta a cara descubierta con los mandatarios de las provincias, que se hicieron fuertes en una línea de resistencia a la hora de pelear con el Poder Ejecutivo nacional por una compensación por la caída de sus ingresos, sobre todo, por la eliminación de la cuarta categoría del impuesto a las ganancias. “Tienen que ajustar y no quieren”, lanzó el Presidente ayer durante su paso por Expoagro. Y los desafío: “Revelen si son casta o no”.

Atentos a la vulnerabilidad parlamentaria de La Libertad Avanza, los gobernadores se organizan en bloques para negociar con Milei. Son miniligas que se abroquelan para coordinar una estrategia para defender recursos e impulsar un rosario de reclamos. Pueden ser partidarias o regionales. Axel Kicillof encabeza la tropa de los peronistas más combativos, que consensuan posturas en un grupo de WhatsApp que integran Ricardo Quintela (La Rioja), Sergio Ziliotto (La Pampa), Raúl Jalil (Catamarca), Gildo Insfrán (Formosa) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego). Si bien estrechó lazos con Milei -sus diputados abandonaron el bloque de Unión por la Patria tras un acuerdo con Guillermo Francos para apoyar la ley ómnibus-, el tucumano Osvaldo Jaldo aún no abandonó el contacto con sus exaliados y sigue en el grupo.

Apuntalado por Cristina Kirchner y Sergio Massa, exministro de Economía y excandidato presidencial, quienes siguen en contacto, Kicillof, que fue a la Justicia por la poda del fondo de fortalecimiento fiscal, considera que el Gobierno recortó “ilegalmente” partidas a las provincias por el fracaso de la ley ómnibus. “Que devuelvan lo que nos sacaron; no es ningún alivio fiscal”, planteó puertas adentro.

Massa, en tanto, mantiene diálogos frecuentes con Ziliotto y Gerardo Zamora (Santiago del Estero) para analizar el rumbo económico de Milei. El catamarqueño Jalil, un equilibrista en la galaxia del PJ, ya avisó que concurrirá a la Casa Rosada para discutir el “alivio fiscal”.

Juntos por el Cambio es otro polo de poder en el laberinto de gobernadores. Desde que asumió Milei, la liga de JxC nuclea a representantes de Pro, UCR y aliados: están Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Jorge Macri (CABA), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Alfredo Cornejo (Mendoza), Gustavo Valdés (Corrientes), Claudio Poggi (San Luis), Ignacio Torres (Chubut), Marcelo Orrego (San Juan), Leandro Zdero (Chaco) y Carlos Sadir (Jujuy). “Vamos a escuchar; estamos para trabajar en el acuerdo fiscal y apoyar la ley ómnibus”, sintetizan cerca de uno de los mandatarios.

En paralelo, Frigerio, Torres, Pullaro y Sadir tienen enlaces con otros mandatarios, como Martín Llaryora (Córdoba), Gustavo Sáenz (Salta), o los patagónicos Alberto Weretilneck (Río Negro), Rolando Figueroa (Neuquén), Claudio Vidal (Santa Cruz), y Melella y Ziliotto, con quienes se alinearon para presionar a la Nación por demandas regionales insatisfechas. “Yo tengo tres sombreros para negociar”, admite, entre risas, uno de los mandatarios de JxC. Francos suele apelar a Frigerio como un interlocutor para negociar con el grupo de excambiemitas.

Desconcierto y resistencia a Ganancias

En las últimas horas se intensificaron contactos entre los mandatarios. También hubo llamados a Francos, ministro del Interior de Milei. Hay desconcierto por la falta de precisiones de la Casa Rosada respecto del contenido de la cumbre o las idas y venidas respecto del formato de la convocatoria formal. “Es un desplante o improvisación”, aseguró esta mañana uno de los gobernadores de Juntos por el Cambio antes de que recibiera la citación. Finalmente, según indicaron fuentes de la Casa Rosada, Francos citó a los 24 mandatarios para el viernes a las 15. Habrá ausencias.

Por ejemplo, Cornejo y Orrego no podrán concurrir porque viajaron a Canadá para buscar inversiones en la feria de minería.

En los distintos grupos que nuclean a los gobernadores coinciden en que irán a escuchar la propuesta del Gobierno. El principal foco de preocupación para los mandatarios dialoguistas es el impacto que tuvo en sus arcas la reforma de Ganancias que impulsó Massa en plena campaña electoral. Advierten que la recesión afectará la recaudación de ingresos brutos y de IVA. Por eso, presionaron para coparticipar el impuesto PAIS o el blanqueo durante la trunca discusión por la ley “bases”. A su vez, tanto dialoguistas como peronistas críticos de Milei reclaman una compensación de la Nación por los recortes en el fondo nacional de incentivo docente o los subsidios para el transporte.

En las filas de las distintas miniligas de gobernadores concuerdan en la sospecha de que Milei reactivó la idea de restituir la cuarta categoría del impuesto a las ganancias por la presión que ejerció el Fondo Monetario Internacional (FMI) durante la visita al país de la primera subdirectora gerente del organismo, Gita Gopinath. Y despotrican contra Milei, a quien acusan de intentar traspasar el costo político de la reversión a los gobernadores.

Sin embargo, la idea del Gobierno de avanzar con el proyecto para reponer Ganancias ya encuentra resistencias. El poroteo de votos que circuló en los últimos días entre los mandatarios y bloques cooperadores de JxC -Pro, la UCR y Hacemos Coalición Federal- aventura que Milei no tendría los números para lograr la media sanción en Diputados. Entre radicales, por caso, hay matices. El sector de Martín Lousteau no avalaría la restitución, pero Cornejo se muestra a favor de la corrección para no aumentar la carga tributaria a las exportaciones.

A eso se suma el rechazo cerrado de Unión por la Patria. De hecho, Kicillof, que asistirá a la cumbre técnica con Francos, Luis Caputo y Nicolás Posse, insistirá con la propuesta de coparticipar el impuesto al cheque o PAIS, dos alternativas que fueron descartadas por la Casa Rosada.

El eje Pullaro-Llaryora-Frigerio

La Casa Rosada no solo lidia con un tablero fragmentado en Diputados, sino que los gobernadores no controlan la totalidad de sus bloques. En el Senado, en cambio, tienen más poder de fuego. Por eso, la postura de Pullaro respecto de la restitución de Ganancias, la “zanahoria” que les ofrece Milei a los gobernadores para comprometerlos con el apoyo a la ley bases, encendió las alertas en el oficialismo. Pullaro, además, volvió a actuar en tándem con Llaryora. Junto a Frigerio, se abroquelan en la liga de la “región centro”, que está constituida formalmente desde fines de los noventa. Buscan fortalecer ese espacio para pararse con mayor fuerza frente a la Casa Rosada. Los une la agenda del interior productivo, el rechazo a las retenciones y el reclamo por la deuda de la Nación por las cajas previsionales.

A ellos tres les dedicó un guiño Kicillof durante su discurso en la cena inaugural de Expoagro, en San Nicolás. Semanas atrás, se había solidarizado con Torres el descuento de coparticipación. Si bien los cambiemitas huyen de quedar pegados al kirchnerismo, Valdés sorprendió en las últimas horas cuando reconoció que tenía puntos de acuerdo con Kicillof en la defensa del federalismo. “Las provincias no son parásitos; las riquezas se producen en las provincias. La Nación no tiene petróleo”, planteó Valdés, que presentó un reclamo ante la Corte por Ganancias, en diálogo con El Destape.

Tanto Pullaro como el mandatario peronista de Córdoba se mostraron alineados con el pedido al Presidente de que incorpore el eje productivo a la mesa de discusión sobre el pacto fiscal. Ambos cierran filas en rechazo al aumento de las retenciones para los productos industriales o derivados de la soja. También Pullaro y Llaryora coincidieron en deslizar reparos a la eventual restauración de Ganancias en la cuarta categoría. El santafesino ya motorizó una alternativa: un impuesto a la riqueza que incluya subas a bienes personales. “Creo que hay que hacer algo sobre los altos ingresos, algo que sea progresivo, pero no con un valor que les afecte a los trabajadores”, afirmó Llaryora en diálogo con Todo Noticias. Santa Fe y Córdoba también reclaman deudas a la Nación por las cajas jubilatorias. Pullaro anticipó que le adeudan unos 600.000 millones de pesos. El radical se prepara para asumir este año la presidencia de la región centro.

El Grupo Patagónico y el club del Norte

Los patagónicos, protagonistas de la disputa más tensa con Milei, harán una puesta en escena mañana en Puerto Madryn. En una nueva cumbre presentarán propuestas para generar divisas y armar un esquema para terminar las obras nacionales que quedaron inconclusas en sus provincias. “Queremos volver a un esquema de coparticipación en el que no haya asignaciones específicas que terminen achicando la masa de fondos que reciben las provincias”, anticipan desde el grupo patagónico. Por lo pronto, los radicales asumen que bajar el gasto público del 40 al 25% como propuso Milei es imposible.

A la hora de negociar, el radical Sadir (Jujuy) también estrecha lazos con Gustavo Saénz (Salta), quien trabaja en tándem con el misionero Hugo Passalacqua y uno de los apuntados por Milei por el traspié de la ley ómnibus. De hecho, ambos conformaron el bloque Innovación Federal en Diputados, que orbita cerca de Miguel Pichetto. Sadir, sucesor de Gerardo Morales, planea llegar a la cumbre del viernes con un set de propuestas. Reclama que Milei le abra la puerta a la refinanciación de las deudas de las provincias por los fondos fiduciarios que vencen en 2024. “Vamos a luchar por eso”, avisan los radicales.

El presidente Javier Milei reactivará este viernes las negociaciones con los gobernadores para reflotar el tratamiento de la ley ómnibus y lograr el aval del Congreso a sus reformas, con el objetivo de despejar las dudas en torno a la sostenibilidad de su programa económico y político. Después del desgastante conflicto con las provincias por el impacto del ajuste y la quita de fondos, la Casa Rosada y los mandatarios arrancarán la discusión de un nuevo acuerdo fiscal con posiciones alejadas.

Si bien la mayoría de los representantes de las provincias aceptó la convocatoria que hizo Milei ante la Asamblea Legislativa en la apertura de sesiones ordinarias, cuando los llamó a consensuar diez políticas de Estado para rubricar el Pacto de Mayo, los gobernadores opositores ponen condiciones para convalidar la letra chica de las reformas que propone el líder de la Libertad Avanza en su decálogo refundacional. Sin una red de apoyos en el territorio ni poder de fuego en la Cámara de Diputados y en el Senado, Milei, sentado en la expectativa popular de un cambio de rumbo económico, se enfrenta a cara descubierta con los mandatarios de las provincias, que se hicieron fuertes en una línea de resistencia a la hora de pelear con el Poder Ejecutivo nacional por una compensación por la caída de sus ingresos, sobre todo, por la eliminación de la cuarta categoría del impuesto a las ganancias. “Tienen que ajustar y no quieren”, lanzó el Presidente ayer durante su paso por Expoagro. Y los desafío: “Revelen si son casta o no”.

Atentos a la vulnerabilidad parlamentaria de La Libertad Avanza, los gobernadores se organizan en bloques para negociar con Milei. Son miniligas que se abroquelan para coordinar una estrategia para defender recursos e impulsar un rosario de reclamos. Pueden ser partidarias o regionales. Axel Kicillof encabeza la tropa de los peronistas más combativos, que consensuan posturas en un grupo de WhatsApp que integran Ricardo Quintela (La Rioja), Sergio Ziliotto (La Pampa), Raúl Jalil (Catamarca), Gildo Insfrán (Formosa) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego). Si bien estrechó lazos con Milei -sus diputados abandonaron el bloque de Unión por la Patria tras un acuerdo con Guillermo Francos para apoyar la ley ómnibus-, el tucumano Osvaldo Jaldo aún no abandonó el contacto con sus exaliados y sigue en el grupo.

Apuntalado por Cristina Kirchner y Sergio Massa, exministro de Economía y excandidato presidencial, quienes siguen en contacto, Kicillof, que fue a la Justicia por la poda del fondo de fortalecimiento fiscal, considera que el Gobierno recortó “ilegalmente” partidas a las provincias por el fracaso de la ley ómnibus. “Que devuelvan lo que nos sacaron; no es ningún alivio fiscal”, planteó puertas adentro.

Massa, en tanto, mantiene diálogos frecuentes con Ziliotto y Gerardo Zamora (Santiago del Estero) para analizar el rumbo económico de Milei. El catamarqueño Jalil, un equilibrista en la galaxia del PJ, ya avisó que concurrirá a la Casa Rosada para discutir el “alivio fiscal”.

Juntos por el Cambio es otro polo de poder en el laberinto de gobernadores. Desde que asumió Milei, la liga de JxC nuclea a representantes de Pro, UCR y aliados: están Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Jorge Macri (CABA), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Alfredo Cornejo (Mendoza), Gustavo Valdés (Corrientes), Claudio Poggi (San Luis), Ignacio Torres (Chubut), Marcelo Orrego (San Juan), Leandro Zdero (Chaco) y Carlos Sadir (Jujuy). “Vamos a escuchar; estamos para trabajar en el acuerdo fiscal y apoyar la ley ómnibus”, sintetizan cerca de uno de los mandatarios.

En paralelo, Frigerio, Torres, Pullaro y Sadir tienen enlaces con otros mandatarios, como Martín Llaryora (Córdoba), Gustavo Sáenz (Salta), o los patagónicos Alberto Weretilneck (Río Negro), Rolando Figueroa (Neuquén), Claudio Vidal (Santa Cruz), y Melella y Ziliotto, con quienes se alinearon para presionar a la Nación por demandas regionales insatisfechas. “Yo tengo tres sombreros para negociar”, admite, entre risas, uno de los mandatarios de JxC. Francos suele apelar a Frigerio como un interlocutor para negociar con el grupo de excambiemitas.

Desconcierto y resistencia a Ganancias

En las últimas horas se intensificaron contactos entre los mandatarios. También hubo llamados a Francos, ministro del Interior de Milei. Hay desconcierto por la falta de precisiones de la Casa Rosada respecto del contenido de la cumbre o las idas y venidas respecto del formato de la convocatoria formal. “Es un desplante o improvisación”, aseguró esta mañana uno de los gobernadores de Juntos por el Cambio antes de que recibiera la citación. Finalmente, según indicaron fuentes de la Casa Rosada, Francos citó a los 24 mandatarios para el viernes a las 15. Habrá ausencias.

Por ejemplo, Cornejo y Orrego no podrán concurrir porque viajaron a Canadá para buscar inversiones en la feria de minería.

En los distintos grupos que nuclean a los gobernadores coinciden en que irán a escuchar la propuesta del Gobierno. El principal foco de preocupación para los mandatarios dialoguistas es el impacto que tuvo en sus arcas la reforma de Ganancias que impulsó Massa en plena campaña electoral. Advierten que la recesión afectará la recaudación de ingresos brutos y de IVA. Por eso, presionaron para coparticipar el impuesto PAIS o el blanqueo durante la trunca discusión por la ley “bases”. A su vez, tanto dialoguistas como peronistas críticos de Milei reclaman una compensación de la Nación por los recortes en el fondo nacional de incentivo docente o los subsidios para el transporte.

En las filas de las distintas miniligas de gobernadores concuerdan en la sospecha de que Milei reactivó la idea de restituir la cuarta categoría del impuesto a las ganancias por la presión que ejerció el Fondo Monetario Internacional (FMI) durante la visita al país de la primera subdirectora gerente del organismo, Gita Gopinath. Y despotrican contra Milei, a quien acusan de intentar traspasar el costo político de la reversión a los gobernadores.

Sin embargo, la idea del Gobierno de avanzar con el proyecto para reponer Ganancias ya encuentra resistencias. El poroteo de votos que circuló en los últimos días entre los mandatarios y bloques cooperadores de JxC -Pro, la UCR y Hacemos Coalición Federal- aventura que Milei no tendría los números para lograr la media sanción en Diputados. Entre radicales, por caso, hay matices. El sector de Martín Lousteau no avalaría la restitución, pero Cornejo se muestra a favor de la corrección para no aumentar la carga tributaria a las exportaciones.

A eso se suma el rechazo cerrado de Unión por la Patria. De hecho, Kicillof, que asistirá a la cumbre técnica con Francos, Luis Caputo y Nicolás Posse, insistirá con la propuesta de coparticipar el impuesto al cheque o PAIS, dos alternativas que fueron descartadas por la Casa Rosada.

El eje Pullaro-Llaryora-Frigerio

La Casa Rosada no solo lidia con un tablero fragmentado en Diputados, sino que los gobernadores no controlan la totalidad de sus bloques. En el Senado, en cambio, tienen más poder de fuego. Por eso, la postura de Pullaro respecto de la restitución de Ganancias, la “zanahoria” que les ofrece Milei a los gobernadores para comprometerlos con el apoyo a la ley bases, encendió las alertas en el oficialismo. Pullaro, además, volvió a actuar en tándem con Llaryora. Junto a Frigerio, se abroquelan en la liga de la “región centro”, que está constituida formalmente desde fines de los noventa. Buscan fortalecer ese espacio para pararse con mayor fuerza frente a la Casa Rosada. Los une la agenda del interior productivo, el rechazo a las retenciones y el reclamo por la deuda de la Nación por las cajas previsionales.

A ellos tres les dedicó un guiño Kicillof durante su discurso en la cena inaugural de Expoagro, en San Nicolás. Semanas atrás, se había solidarizado con Torres el descuento de coparticipación. Si bien los cambiemitas huyen de quedar pegados al kirchnerismo, Valdés sorprendió en las últimas horas cuando reconoció que tenía puntos de acuerdo con Kicillof en la defensa del federalismo. “Las provincias no son parásitos; las riquezas se producen en las provincias. La Nación no tiene petróleo”, planteó Valdés, que presentó un reclamo ante la Corte por Ganancias, en diálogo con El Destape.

Tanto Pullaro como el mandatario peronista de Córdoba se mostraron alineados con el pedido al Presidente de que incorpore el eje productivo a la mesa de discusión sobre el pacto fiscal. Ambos cierran filas en rechazo al aumento de las retenciones para los productos industriales o derivados de la soja. También Pullaro y Llaryora coincidieron en deslizar reparos a la eventual restauración de Ganancias en la cuarta categoría. El santafesino ya motorizó una alternativa: un impuesto a la riqueza que incluya subas a bienes personales. “Creo que hay que hacer algo sobre los altos ingresos, algo que sea progresivo, pero no con un valor que les afecte a los trabajadores”, afirmó Llaryora en diálogo con Todo Noticias. Santa Fe y Córdoba también reclaman deudas a la Nación por las cajas jubilatorias. Pullaro anticipó que le adeudan unos 600.000 millones de pesos. El radical se prepara para asumir este año la presidencia de la región centro.

El Grupo Patagónico y el club del Norte

Los patagónicos, protagonistas de la disputa más tensa con Milei, harán una puesta en escena mañana en Puerto Madryn. En una nueva cumbre presentarán propuestas para generar divisas y armar un esquema para terminar las obras nacionales que quedaron inconclusas en sus provincias. “Queremos volver a un esquema de coparticipación en el que no haya asignaciones específicas que terminen achicando la masa de fondos que reciben las provincias”, anticipan desde el grupo patagónico. Por lo pronto, los radicales asumen que bajar el gasto público del 40 al 25% como propuso Milei es imposible.

A la hora de negociar, el radical Sadir (Jujuy) también estrecha lazos con Gustavo Saénz (Salta), quien trabaja en tándem con el misionero Hugo Passalacqua y uno de los apuntados por Milei por el traspié de la ley ómnibus. De hecho, ambos conformaron el bloque Innovación Federal en Diputados, que orbita cerca de Miguel Pichetto. Sadir, sucesor de Gerardo Morales, planea llegar a la cumbre del viernes con un set de propuestas. Reclama que Milei le abra la puerta a la refinanciación de las deudas de las provincias por los fondos fiduciarios que vencen en 2024. “Vamos a luchar por eso”, avisan los radicales.

 

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