Anses: cómo queda el salario por hijo del empleo formal con la nueva limitación para cobrarlo fijada por DNU

El Gobierno decidió, a través de un decreto de necesidad y urgencia publicado hoy en el Boletín Oficial reducir el universo de trabajadores bajo relación de dependencia que cobran la asignación por hijo del sistema formal de seguridad social. De acuerdo con lo dispuesto por el decreto 194, esa prestación será percibida desde ahora por los chicos que vivan en hogares donde el ingreso total familiar es de hasta $2.154.806, en tanto que la otra condición a cumplir es que ninguno de los padres puede cobrar individualmente más de $1.077.403.

Hasta ahora esos montos eran de $3.960.000 y $1.980.000 respectivamente, por lo cual la medida implica una disminución del 45,6% de los topes de ingresos familiar e individual para acceder al beneficio. En caso de no haber modificaciones en la modalidad de actualización de las jubilaciones, los nuevos montos se mantendrán hasta mayo.

Pese a lo avanzado de este mes, la medida del Poder Ejecutivo indica que la reducción del límite para cobrar varios ítems del salario familiar regirá “para las asignaciones familiares cuya puesta al pago se realice a partir del mes de febrero de 2024″.

El tope de ingresos que ahora se reduce es el que rige para cobrar la asignación mensual por hijo menor de 18 años del sistema de trabajadores registrados (es decir, no implica modificaciones a la AUH, que alcanza a trabajadores desocupados e informales) y también la ayuda escolar anual, para la que recientemente se estableció una suba del monto llevándola a $70.000.

Además, el tope de ingresos rige para el acceso a prestaciones del sistema por cónyuge y por determinados eventos de la vida familiar: nacimiento, adopción y matrimonio, y para la prestación prenatal. En cambio, no hay techo de ingresos permitidos para el cobro de la asignación mensual por hijo con discapacidad y en la ayuda escolar por hijo con discapacidad.

El cambio modifica una decisión que se había tomado en marzo del año pasado y que implicó hacer coincidir el límite máximo del ingreso individual para acceder a la prestación con el salario más bajo alcanzado por Ganancias, haciendo un reajuste de la variable cada vez que se modificaba la base del tributo.

Con las últimas reformas del impuesto, que hicieron que desde octubre muchos asalariados dejaran de tributar, hubo un salto en ese valor de referencia. Y así, en medio de la campaña electoral y en un escenario de déficit fiscal, un grupo de empleados de ingresos medios-altos no solo dejó de tener descuentos por el tributo, sino que comenzó a percibir una prestación por hijo, algo que causó sorpresa dado el monto de las remuneraciones percibidas, a tal punto que hubo quienes se acercaron a consultar a la Anses para ver si se trataba de un error y, en tal caso, para saber cómo devolver el importe.

Los topes de $3.960.000 de ingreso familiar y $1.980.000 de ingreso personal que regían hasta ahora fueron formalmente fijados por una resolución de la Anses de fines de noviembre, días antes del final de la gestión presidencial de Alberto Fernández. El umbral para pagar Ganancias era entonces de $1.980.000 y en enero de este año se elevó a $2.340.000, pese a lo cual no se había modificado el valor de referencia para las asignaciones familiares. Para enero, la planilla publicada por la Anses con los valores del sistema repitió las cifras vigentes a fines de 2023.

Los montos a cobrar, caso por caso

Ahora se decidió no aplicar más el criterio del piso de Ganancias. El nuevo DNU dispone que la actualización del tope para cobrar se haga con la misma modalidad con la que se actualizan trimestralmente las jubilaciones y pensiones del sistema general de la Anses. Esa es la referencia utilizada para el reajuste de los montos pagados por el sistema del salario familiar y también de los ingresos topes de cada una de las cuatro categorías que, según el monto de lo percibido por un hogar, determina de cuánto es la prestación por hijo.

Para el mes próximo todos esos valores deberán incrementarse en un 27,18%, porque ese fue el porcentaje de movilidad que, según la resolución 38 de la Anses, les corresponde a las prestaciones jubilatorias. De esta manera, la tabla quedaría con los siguientes montos:

-Si el ingreso familiar no supera los $406.909, se cobrará por hijo $26.277 (hasta este mes los montos son de $319.947 y $20.661, respectivamente).

-Si el ingreso familiar es superior a $406.909 y de hasta $596.776, se cobrará por hijo $17.722 (hasta ahora, en el rango de ingresos de más de $319.947 y hasta $469.237 se percibe $13.934).

-Si el ingreso familiar es superior a $596.776 y de hasta $688.999, se percibirá por hijo $10.717 (hasta ahora, si el ingreso es mayor a $469.237 y de hasta $541.751 se cobra $8426).

-Finalmente, si lo percibido en el hogar es mayor a $688.999 y de hasta $2.154.806, se cobrará por hijo un monto mensual de $5527 (hasta ahora, si el ingreso es mayor a $541.751 y de hasta $3.960.000 se percibe una prestación de $4345).

-En el caso de la prestación por hijo con discapacidad, en marzo se pasará a cobrar $85.566 (antes, $67.279) si el ingreso familiar no supera los $406.909 (antes, $319.947); $60.530 (antes, $47.594) si el ingreso familiar es de entre $406.909 y $596.776 (antes, $319.947 a $469.237), y $38.201 (antes, $30.037) si lo percibido en el hogar supera los $596.776, sin límite máximo (antes, $469.237).

Los valores fueron estimados por LA NACION sobre la base de la normativa vigente y de la movilidad previsional de marzo, en tanto que todavía no fueron oficializados por el Gobierno.

Para definir si corresponden las asignaciones familiares –en función de los topes vigentes en cada período–, se consideran las remuneraciones brutas y las sumas no remunerativas de los empleos dependientes, excluyendo el aguinaldo. También se suman los ingresos que eventualmente tengan los padres por alguno o algunos de los siguientes conceptos, según informa en su página la Anses: trabajo en calidad de autónomo o monotributista (se toman en cuenta las rentas de referencia), jubilación, pensión, prestación por desempleo, plan social, asignación familiar por maternidad y prestación contributiva o no contributiva de cualquier tipo.

Fuerte caída del poder de compra

Dado el mecanismo de actualización de las cifras a cobrar y la muy elevada inflación, el salario familiar sufre un fuerte deterioro. En todo 2023, mientras que el índice de precios al consumidor del Indec avanzó un 211,4%, los montos cobrados por la asignación por hijo se reajustaron en un 110,9%, considerando de manera acumulativa los cuatro aumentos que tuvieron en el período. Así, para quienes se mantuvieron en la misma categoría del sistema la pérdida del poder de compra de lo percibido trepó a 32,3%. Y si se considera el período de 12 meses finalizado en enero último, la caída de la capacidad adquisitiva fue mucho mayor, dada la aceleración de la inflación: llegó a 40,5%.

Las jubilaciones de la Anses perdieron hasta el 44,3% de su poder de compra en tan solo un año

Con respecto al tope de ingresos para cobrar el salario familiar, la medida tomada en marzo de 2023 (varios meses antes de la última reforma de Ganancias, que provocó el salto de los valores) había corregido una fuerte distorsión que se venía dando y que se había agravado en esos momentos, por efecto de la aceleración de la inflación.

Una dinámica de exclusión

Concretamente, antes de ese cambio se hacía una sola actualización por año del tope. Y eso había provocado una dinámica por la cual, luego de cada marzo –el mes en el que se reajustaba el techo de ingresos– la cantidad de chicos con derecho a la asignación iba disminuyendo mes a mes de manera significativa, sin que sus padres percibieran realmente un mayor ingreso. Por el contrario, por lo general esa caída del derecho a cobrar la prestación se daba al mismo tiempo que los salarios perdían poder adquisitivo.

Según datos del boletín estadístico de la Secretaría de Seguridad Social, en febrero de 2023 la cantidad de hijos de asalariados registrados incluidos en el sistema era inferior en un 60% a la de marzo de 2022.

El empalme entre el régimen del salario familiar y el de Ganancias se había sido establecido años atrás. El efecto buscado era que no se dejara de cobrar la asignación mientras no se estuviera alcanzado por el tributo, que permite la deducción por hijo para aliviar la carga fiscal. Pero eso quedó totalmente desarticulado por efecto de la reforma de Ganancias que aprobó el Congreso en 2021.

En marzo, tanto de 2022 como de 2023, desde el gobierno de Alberto Fernández se afirmó que se estaba incorporando a más chicos al cobro de la asignación. Pero, en rigor, esos niños y adolescentes habían sido expulsados del sistema en los meses previos. Y solo volvían a percibir automáticamente la prestación (sin efecto retroactivo) como consecuencia de la actualización del esquema.

Monotributistas

En el caso de las personas que están anotadas en el montoributo, cobran un determinado monto en concepto de asignación por hijo dependiendo de la categoría en la que estén, según el siguiente esquema:

-Categorías A, B y C: corresponde el monto más alto de la tabla, que hasta ahora es de $20.661 y que con el reajuste por movilidad de marzo sube a $26.277.

-Categorías D y E: hasta ahora la prestación es de $13.934, en tanto que en marzo deberá ubicarse en $17.722.

-Categorías F, G y H: la asignación actual es de $8426 y con la movilidad del mes próximo sube a $10.717.

-Categorías I, J y K: no corresponde la asignación mensual por hijo menor de 18 años; sí se cobra la prestación por hijo con discapacidad.

El Gobierno decidió, a través de un decreto de necesidad y urgencia publicado hoy en el Boletín Oficial reducir el universo de trabajadores bajo relación de dependencia que cobran la asignación por hijo del sistema formal de seguridad social. De acuerdo con lo dispuesto por el decreto 194, esa prestación será percibida desde ahora por los chicos que vivan en hogares donde el ingreso total familiar es de hasta $2.154.806, en tanto que la otra condición a cumplir es que ninguno de los padres puede cobrar individualmente más de $1.077.403.

Hasta ahora esos montos eran de $3.960.000 y $1.980.000 respectivamente, por lo cual la medida implica una disminución del 45,6% de los topes de ingresos familiar e individual para acceder al beneficio. En caso de no haber modificaciones en la modalidad de actualización de las jubilaciones, los nuevos montos se mantendrán hasta mayo.

Pese a lo avanzado de este mes, la medida del Poder Ejecutivo indica que la reducción del límite para cobrar varios ítems del salario familiar regirá “para las asignaciones familiares cuya puesta al pago se realice a partir del mes de febrero de 2024″.

El tope de ingresos que ahora se reduce es el que rige para cobrar la asignación mensual por hijo menor de 18 años del sistema de trabajadores registrados (es decir, no implica modificaciones a la AUH, que alcanza a trabajadores desocupados e informales) y también la ayuda escolar anual, para la que recientemente se estableció una suba del monto llevándola a $70.000.

Además, el tope de ingresos rige para el acceso a prestaciones del sistema por cónyuge y por determinados eventos de la vida familiar: nacimiento, adopción y matrimonio, y para la prestación prenatal. En cambio, no hay techo de ingresos permitidos para el cobro de la asignación mensual por hijo con discapacidad y en la ayuda escolar por hijo con discapacidad.

El cambio modifica una decisión que se había tomado en marzo del año pasado y que implicó hacer coincidir el límite máximo del ingreso individual para acceder a la prestación con el salario más bajo alcanzado por Ganancias, haciendo un reajuste de la variable cada vez que se modificaba la base del tributo.

Con las últimas reformas del impuesto, que hicieron que desde octubre muchos asalariados dejaran de tributar, hubo un salto en ese valor de referencia. Y así, en medio de la campaña electoral y en un escenario de déficit fiscal, un grupo de empleados de ingresos medios-altos no solo dejó de tener descuentos por el tributo, sino que comenzó a percibir una prestación por hijo, algo que causó sorpresa dado el monto de las remuneraciones percibidas, a tal punto que hubo quienes se acercaron a consultar a la Anses para ver si se trataba de un error y, en tal caso, para saber cómo devolver el importe.

Los topes de $3.960.000 de ingreso familiar y $1.980.000 de ingreso personal que regían hasta ahora fueron formalmente fijados por una resolución de la Anses de fines de noviembre, días antes del final de la gestión presidencial de Alberto Fernández. El umbral para pagar Ganancias era entonces de $1.980.000 y en enero de este año se elevó a $2.340.000, pese a lo cual no se había modificado el valor de referencia para las asignaciones familiares. Para enero, la planilla publicada por la Anses con los valores del sistema repitió las cifras vigentes a fines de 2023.

Los montos a cobrar, caso por caso

Ahora se decidió no aplicar más el criterio del piso de Ganancias. El nuevo DNU dispone que la actualización del tope para cobrar se haga con la misma modalidad con la que se actualizan trimestralmente las jubilaciones y pensiones del sistema general de la Anses. Esa es la referencia utilizada para el reajuste de los montos pagados por el sistema del salario familiar y también de los ingresos topes de cada una de las cuatro categorías que, según el monto de lo percibido por un hogar, determina de cuánto es la prestación por hijo.

Para el mes próximo todos esos valores deberán incrementarse en un 27,18%, porque ese fue el porcentaje de movilidad que, según la resolución 38 de la Anses, les corresponde a las prestaciones jubilatorias. De esta manera, la tabla quedaría con los siguientes montos:

-Si el ingreso familiar no supera los $406.909, se cobrará por hijo $26.277 (hasta este mes los montos son de $319.947 y $20.661, respectivamente).

-Si el ingreso familiar es superior a $406.909 y de hasta $596.776, se cobrará por hijo $17.722 (hasta ahora, en el rango de ingresos de más de $319.947 y hasta $469.237 se percibe $13.934).

-Si el ingreso familiar es superior a $596.776 y de hasta $688.999, se percibirá por hijo $10.717 (hasta ahora, si el ingreso es mayor a $469.237 y de hasta $541.751 se cobra $8426).

-Finalmente, si lo percibido en el hogar es mayor a $688.999 y de hasta $2.154.806, se cobrará por hijo un monto mensual de $5527 (hasta ahora, si el ingreso es mayor a $541.751 y de hasta $3.960.000 se percibe una prestación de $4345).

-En el caso de la prestación por hijo con discapacidad, en marzo se pasará a cobrar $85.566 (antes, $67.279) si el ingreso familiar no supera los $406.909 (antes, $319.947); $60.530 (antes, $47.594) si el ingreso familiar es de entre $406.909 y $596.776 (antes, $319.947 a $469.237), y $38.201 (antes, $30.037) si lo percibido en el hogar supera los $596.776, sin límite máximo (antes, $469.237).

Los valores fueron estimados por LA NACION sobre la base de la normativa vigente y de la movilidad previsional de marzo, en tanto que todavía no fueron oficializados por el Gobierno.

Para definir si corresponden las asignaciones familiares –en función de los topes vigentes en cada período–, se consideran las remuneraciones brutas y las sumas no remunerativas de los empleos dependientes, excluyendo el aguinaldo. También se suman los ingresos que eventualmente tengan los padres por alguno o algunos de los siguientes conceptos, según informa en su página la Anses: trabajo en calidad de autónomo o monotributista (se toman en cuenta las rentas de referencia), jubilación, pensión, prestación por desempleo, plan social, asignación familiar por maternidad y prestación contributiva o no contributiva de cualquier tipo.

Fuerte caída del poder de compra

Dado el mecanismo de actualización de las cifras a cobrar y la muy elevada inflación, el salario familiar sufre un fuerte deterioro. En todo 2023, mientras que el índice de precios al consumidor del Indec avanzó un 211,4%, los montos cobrados por la asignación por hijo se reajustaron en un 110,9%, considerando de manera acumulativa los cuatro aumentos que tuvieron en el período. Así, para quienes se mantuvieron en la misma categoría del sistema la pérdida del poder de compra de lo percibido trepó a 32,3%. Y si se considera el período de 12 meses finalizado en enero último, la caída de la capacidad adquisitiva fue mucho mayor, dada la aceleración de la inflación: llegó a 40,5%.

Las jubilaciones de la Anses perdieron hasta el 44,3% de su poder de compra en tan solo un año

Con respecto al tope de ingresos para cobrar el salario familiar, la medida tomada en marzo de 2023 (varios meses antes de la última reforma de Ganancias, que provocó el salto de los valores) había corregido una fuerte distorsión que se venía dando y que se había agravado en esos momentos, por efecto de la aceleración de la inflación.

Una dinámica de exclusión

Concretamente, antes de ese cambio se hacía una sola actualización por año del tope. Y eso había provocado una dinámica por la cual, luego de cada marzo –el mes en el que se reajustaba el techo de ingresos– la cantidad de chicos con derecho a la asignación iba disminuyendo mes a mes de manera significativa, sin que sus padres percibieran realmente un mayor ingreso. Por el contrario, por lo general esa caída del derecho a cobrar la prestación se daba al mismo tiempo que los salarios perdían poder adquisitivo.

Según datos del boletín estadístico de la Secretaría de Seguridad Social, en febrero de 2023 la cantidad de hijos de asalariados registrados incluidos en el sistema era inferior en un 60% a la de marzo de 2022.

El empalme entre el régimen del salario familiar y el de Ganancias se había sido establecido años atrás. El efecto buscado era que no se dejara de cobrar la asignación mientras no se estuviera alcanzado por el tributo, que permite la deducción por hijo para aliviar la carga fiscal. Pero eso quedó totalmente desarticulado por efecto de la reforma de Ganancias que aprobó el Congreso en 2021.

En marzo, tanto de 2022 como de 2023, desde el gobierno de Alberto Fernández se afirmó que se estaba incorporando a más chicos al cobro de la asignación. Pero, en rigor, esos niños y adolescentes habían sido expulsados del sistema en los meses previos. Y solo volvían a percibir automáticamente la prestación (sin efecto retroactivo) como consecuencia de la actualización del esquema.

Monotributistas

En el caso de las personas que están anotadas en el montoributo, cobran un determinado monto en concepto de asignación por hijo dependiendo de la categoría en la que estén, según el siguiente esquema:

-Categorías A, B y C: corresponde el monto más alto de la tabla, que hasta ahora es de $20.661 y que con el reajuste por movilidad de marzo sube a $26.277.

-Categorías D y E: hasta ahora la prestación es de $13.934, en tanto que en marzo deberá ubicarse en $17.722.

-Categorías F, G y H: la asignación actual es de $8426 y con la movilidad del mes próximo sube a $10.717.

-Categorías I, J y K: no corresponde la asignación mensual por hijo menor de 18 años; sí se cobra la prestación por hijo con discapacidad.

 

................................................................................................

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Next Post

Paro docente: un gremio denunció “presiones” del Gobierno porteño y lanzó una dura advertencia

En el marco del paro que cierto sector de los maestros conduce este lunes en reclamo de la paritaria nacional y en rechazo a la eliminación del Fondo Nacional de Incentivo Docente (Fonid), Sonia Alesso, secretaria general de Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera), respaldó la medida […]
error: Content is protected !!