Quién es la reina del narco que enamoró a Amado Carrillo, fue amiga del “Chapo” Guzmán y “El Mayo” Zambada

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La Reina del Pacífico durante su detención en 2009 (Infobae)

A Sandra Ávila Beltrán le tocó vivir la pesadilla a la que temen muchos de los hombres del narco: ser extraditados a Estados Unidos, y aunque en el país vecino no cumplió una sentencia de cadena perpetua, la vida carcelería causó estragos en la mujer que siempre se distinguió por su belleza.

Ávila Beltrán subió a la cima del crimen para convertirse en una de las pocas reinas del narcotráfico gracias a que se movía en plazas como Tijuana, Culiacán y Guadalajara, tres de las grandes capitales del crimen organizado.

El personaje de Sandra Ávila Beltrán fue retomado por Narcos México en su primera y segunda temporada, ya que presuntamente, en la vida real, es sobrina de Miguel Ángel Félix Gallardo “El Jefe de Jefes” y personaje central de la serie de Netflix.

La Reina del Pacífico luego de ser detenida en un centro comercial (Foto: archivo)
La Reina del Pacífico luego de ser detenida en un centro comercial (Foto: archivo)

Sin embargo, en conversaciones con el periodista Julio Scherer García la mujer detalló que no era cierto, como tampoco la fortuna que se le atribuyó tras su captura.

“El gobierno me relaciona con los capos, como si fuera uno de ellos. Pero yo los conocí cuando eran personas comunes y corrientes”, explicó en el libro La Reina del Pacífico: es la hora de contar, de Scherer.

Otro de las versiones sobre su personalidad es que a los 21 años conquistó a Amado Carrillo Fuentes “El Señor de los Cielos”, fundador del Cártel de Juárez.

Nació en Mexicali, Baja California, en 1960. Sus padres, María Luisa Beltrán Félix, y Alfonso Ávila Quintero, le abrieron la puerta en el mundo del tráfico de drogas: le revelaron los movimientos financieros y las negociaciones con organizaciones criminales.

En sus años de juventud estudio periodismo (Foto: archivo)
En sus años de juventud estudio periodismo (Foto: archivo)

Ávila Beltrán, sobre quien se ha tejido un mito de historias, quería ser periodista. A los 18 años se inscribió en la escuela Ciencias de la Comunicación en la Universidad Autónoma de Guadalajara a inicio de los años ochenta.

Solía llegar tarde a clases, casi siempre dos horas después de iniciada la jornada. Entraba en silencio y se sentaba en la primer banca disponible. De actitud callada, con pocos amigas y desconfiada, Sandra no pasaba desapercibida. A esa universidad privada, solía llegar a bordo de autos lujosos y sobresalía por su arreglo personal con mucho maquillaje y grandes accesorios.

La también conocida como “La Reina del Pacífico” fue acusada de manejar las finanzas del Cártel de Sinaloa, así como de organizar una operación para traficar toneladas de cocaína a Estados Unidos.

En 2009 llamó la atención luego de ser detenida en un centro comercial al sur de la Ciudad de México, ya que de manera burlona respondía al interrogatorio de las autoridades, cuando se le cuestionó cuál era su ocupación, con una sonrisa burlona contestó que se dedicaba al hogar y al comercio.

Sandra Ávila Beltrán, conocida como “La Reina del Pacífico” fue extraditada a Estados Unidos en agosto de 2012 para cumplir una condena de 70 meses de cárcel (Foto: Cuartoscuro)
Sandra Ávila Beltrán, conocida como “La Reina del Pacífico” fue extraditada a Estados Unidos en agosto de 2012 para cumplir una condena de 70 meses de cárcel (Foto: Cuartoscuro)

Sin embargo, en abril de 2013, frente a una corte en Miami, se declaró culpable del tráfico de cocaína.

Los registros judiciales probaron que la mexicana fue un elemento importante en una organización que incluía a su entonces novio, el colombiano Juan Diego Espinosa Ramírez.

Espinosa fue un antiguo enlace entre el Cártel de Sinaloa y el cártel del Norte Valle de Colombia. En 2009 enfrentó cargos de tráfico de cocaína. Según la misma Ávila Beltrán, entre 2002 y 2004 le proporcionó dinero a Espinosa para viajes y alojamiento para que evadiera el arresto de las autoridades.

En 1993, "La Reina del Pacífico" (extrema izquierda) junto al líder del Cártel de Sinaloa "El Mayo" Zambada (extrema derecha). Sandra era una pieza clave en la operación del Cártel de Sinaloa (Foto: Associated Press)
En 1993, «La Reina del Pacífico» (extrema izquierda) junto al líder del Cártel de Sinaloa «El Mayo» Zambada (extrema derecha). Sandra era una pieza clave en la operación del Cártel de Sinaloa (Foto: Associated Press)

En 2012, Avila había sido absuelta de cargos similares en México y su defensa argumentó sin éxito que eso significaba que no debía ser extraditada. Pero en junio de ese mismo año, un tribunal otorgó la extradición para que pudiera enfrentar los cargos pendientes en los Estados Unidos, donde los fiscales alegaron que también tenía vínculos con incautaciones de cocaína en Chicago.

La solicitud indicaba que Ávila pertenecía a una organización que traficaba cocaína desde Colombia a los Estados Unidos. Los fiscales estadounidenses aseguraron que ella ayudó a almacenar y trasladar los envíos de la droga de México a los Estados Unidos. En 2015 fue liberada, sin embargo, las imágenes no mostraban a esa mujer que de manera burlona respondía a las preguntas de las autoridades.

Las imágenes de su regreso a México mostraban a una mujer con el cabello lleno de canas.

Tras pasar siete años en prisión, la «Reina del Pacífico” contó en entrevista para The Guardian todos los pormenores de su vida, en donde arremetió contra los políticos mexicanos, criticó la prohibición de las drogas y celebró su salida de la cárcel.

En una entrevista de 2016 (Foto: captura de Pantalla)
En una entrevista de 2016 (Foto: captura de Pantalla)

Sobornos constantes, eso fue lo primero que recordó. “Lo que más escuché fue sobre un soborno de USD 100 millones a un presidente mexicano”. “Un millón de dólares no es nada. He visto a un (político) mirar dentro de la bolsa para ver si estaba allí. Lo sabía todo”, dijo en mayo de 2016.

Haber estado en el poder durante tres décadas le proporcionó una visión a profundidad de la corrupción que impera en México y de la violencia ligada al narcotráfico, aunque no se arrepiente de nada.

Reveló que a los 13 años fue testigo de su primer tiroteo. “La gente caminaba por las calles con pistolas en la cintura con músicos caminando y tocando detrás de ellos.” “Al amanecer escuchaste la música, los tiroteos; fue cuando mataron a la gente”, recordó.

Mientras que sus amigos de la infancia pronto se levantaron para convertirse en líderes del cártel de Sinaloa, Sandra quiso ser periodista, pero tres años después de haber concluido sus estudios en comunicación un novio celoso la secuestró. Ahí se terminó su sueño de ser reportera. En cambio, se convirtió en un miembro del cártel.

 "La Reina del Pacífico" en 8 de febrero de 2015 luego de ser puesta en libertad en el Penal de Nayarit, a la edad de 52 años (Foto: Cuartoscuro)
«La Reina del Pacífico» en 8 de febrero de 2015 luego de ser puesta en libertad en el Penal de Nayarit, a la edad de 52 años (Foto: Cuartoscuro)

Codiciada por los hombres, Sandra decidió no ceder el control sobre su vida en este mundo machista. Y es que las mujeres en este mundo, explicó, son maltratadas, descartadas y expulsadas con poca más preocupación que un niño que abandona una muñeca Barbie.

“Las mujeres son vistas como objetos, adornos o una necesidad, pero nunca como un ser de lucha, o una persona hecha de triunfos y logros”, explicó.

En 2002, su hijo fue secuestrado y tuvo que pagar un rescate de USD 5 millones. Ella pagó y en respuesta, la policía intensificó el escrutinio a sus cuentas. Al final recuperó a su hijo pero no la tranquilidad, su nombre adornó un cartel de “los más buscados”, obligándola a huir y vivir como fugitiva.

El vivir como fugitiva y luego en confinamiento la hizo una mujer fuerte. Desde 2015 ha estado recuperando sus contactos y su compostura, y aunque su fortuna quedó enterrada, un grupo de abogados luchó para recuperar aproximadamente 15 casas, 30 autos deportivos y aproximadamente 300 joyas que el gobierno de México le decomisó.

Este 16 de enero la «Reina del Pacífico” obtuvo su victoria. Un Tribunal de la Ciudad de México le concedió de forma definitiva un amparo. Ahora, las autoridades deberán levantar el aseguramiento y permitir que el contenido de las cuentas regrese a su propietaria.

Además de Narcos México, su historia fue retomada en el libro La Reina del Sur, de Arturo Pérez Reverte, gracias al cual se filmaron dos series, una de ellas protagonizada por la mexicana Kate del Castillo.

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