Laura Dern, la actriz que prefirió detener su carrera pero no sus convicciones

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Escena de Ellen DeGeneres en la que cuenta que es gay, junto a Laura Dern (Infobae)

Pasaron 23 años, y la escena todavía conmueve. En un episodio de la serie Ellen, su protagonista Ellen DeGeneres balbucea, da vueltas, duda hasta que finalmente toma coraje y admite: “I am gay”. Al decirlo recibe un abrazo inmenso de Susan, la otra protagonista de la escena, encarnada por Laura Dern. El guión seguramente indicaría ese abrazo, pero lo que se ve en pantalla es mucho más que un gesto guionado para convertirse en otro sincero y amoroso. No son dos personajes los que se abrazan sino dos mujeres reales profundamente humanas y hermanas. En el gesto de Dern se manifiesta toda la empatía, la solidaridad y el respeto que sentía por su compañera de escena. Es que desde hacía meses en distintos programas se hablaba -con mucho de condena y poco de respeto- de la homosexualidad de Ellen DeGeneres. Faltaban tres años para que cambiara el siglo, pero bastante más para que algunas mentalidades evolucionaran, y las protagonistas de ese capítulo y ese momento pagarían las consecuencias.

Al año siguiente la serie se canceló y por un largo tiempo Ellen estuvo sin trabajo. A Laura Dern no le fue mejor. Por dos años no recibió propuestas laborales y soportó que se le preguntara constantemente por su orientación sexual simplemente por haber interpretado a una lesbiana. Pero Dern jamás se arrepintió de ese abrazo ni de esa escena. Repetía sin cesar que había sido “un honor y un privilegio”.

Ya antes de aceptar sabía que habría polémica. “Las llamadas comenzaron a llegar una vez que dije que sí. Un par de amigos gays, asesores en Hollywood, me advirtieron que no lo hiciera. Mucha gente que me rodeaba estaba realmente preocupada. Y yo dije: ‘Esto es ridículo‘”.

El episodio fue visto por 36 millones de personas. Tardó apenas diez días en filmarse, pero Dern por años experimentó sus consecuencias. Uno de los momentos más espantosos ocurrió en un estudio de grabación. Charlaba con Oprah Winfrey cuando un grupo de policías irrumpió en el lugar, las evacuó con rapidez y comenzó a inspeccionar todo por una amenaza de bomba. Todos los días en su casa recibía cartas intimidantes. Se las enviaban fanáticos religiosos que le advertían que terminaría en el infierno y de homofóbicos que le deseaban la muerte después de una larga y lenta agonía.

Laura Dern con su galardón en los Critics' Choice Awards el 12 de enero de este año (Foto: Shutterstock)
Laura Dern con su galardón en los Critics’ Choice Awards el 12 de enero de este año (Foto: Shutterstock) (Matt Baron/Shutterstock/)

Cuando se filmó el episodio, la actriz atravesaba un momento de mucho trabajo. Formó parte de algunas películas independientes y unos meses antes había sido la valiente Dra. Ellie Sattler en Jurassic Park, uno de los films más taquilleros de la historia. Pero luego de su participación como Susan dejaron de llamarla. “Fue como si te ofrecieran esto, te ofrecieran aquello y de repente simplemente se detuvo, lo cual es un poco raro”.

Pese a los sinsabores y la falta de propuestas, Dern afirmaba que ese episodio fue uno de los momentos más importantes ya no de su carrera sino de su vida. “Lo que fue sorprendente y nunca olvidaré es cuando Ellen me miró a los ojos y dijo que era la primera vez que decía ‘soy gay‘ en voz alta. No lo ensayamos, así que cuando lo dijo, me vio a los ojos y me tomo de las manos, sentí que temblaba, me dieron ganas de llorar por ese regalo de la intimidad, de lo que eso significa, lo llevaré por el resto de mi vida”. Al volver a mirar la escena se nota que viven un momento único, donde lo real, lo verdadero se impone a la ficción.

Muchos años después, invitada en el programa de Ellen DeGeneres reafirmó: «No existe ningún regalo más grande que haber sido la persona que estaba contigo y mirarte a los ojos cuando dijiste esas palabras. Compartir esa catarsis y contar con el apoyo de la audiencia fue único”.

El reencuentro de Laura Dern y Ellen DeGeneres, junto con Portia de Rossi, en los festejos de los Globos de Oro, el 5 de enero de este año (Foto: Shutterstock)
El reencuentro de Laura Dern y Ellen DeGeneres, junto con Portia de Rossi, en los festejos de los Globos de Oro, el 5 de enero de este año (Foto: Shutterstock) (Rob Latour/Variety/Shutterstock/)

Pero no fue esa la primera vez que Dern se comprometió con algo que sabe justo. Quizá tenga que ver con lo que afirmó en su discurso al recibir el Globo de Oro, el quinto de su carrera: “Nuestro trabajo es el de darle voz a aquellos que no tienen voz”. Por eso es una activista y defensora de varias organizaciones benéficas, como Healthy Child Healthy World, una organización que busca crear conciencia sobre las sustancias tóxicas que pueden contaminar a los chicos. También suele hablar sobre el síndrome de Down para enseñar y quitar estigmas. Como otras celebridades apoya la lucha contra el cambio climático, defiende el control de armas, reivindica el papel de la mujer y la igualdad salarial y expresa su oposición a las políticas migratorias del Gobierno de Trump.

Es que para Dern la vida es casi un milagro. Hija de los actores Diane Ladd y su entonces esposo, Bruce Dern, a principio de los 60 el matrimonio sufrió una pérdida insoportable cuando su beba de 18 meses se ahogó. El trauma no solo fue emocional, sino, también, físico. Los médicos le aseguraron a Diane que no podría tener otro hijo. Pero estaban equivocados, porque al poco tiempo nació Laura. Su madre contaba que uno de los médicos fue al hospital expresamente para conocer a la que llamó “la niña milagro”.

Desde chica mostró que sería una mujer de convicciones claras. Había cumplido apenas seis años cuando decidió que actuar era lo suyo. Era el año 1973 y ella había pasado las vacaciones escolares yendo y viniendo entre grabaciones. «Mi padre estaba filmando Family Plot, con Hitchcock, y mi madre estaba filmando Alicia ya no vive aquí, con Scorsese y, lo crean o no al final de ese verano dije: ‘Creo que quiero ser actriz’”.

Pero la madre no quería para la hija su misma profesión. Así que una adolescente Dern se plantó: “Si pudiera tocar el piano, ¿me amarrarías las manos a la espalda y me dirías que tengo que esperar hasta que tenga 21 años para tocar?'». A los 17 años pidió su emancipación, una especie de divorcio legal de sus padres, que le permitía tomar decisiones sin la aprobación de ellos. “No fue personal, sino profesional”, explicó.

Laura Dern en la Red Carpet de la premiere de la segunda temporada de "Big Little Lies" (Foto: Shutterstock)
Laura Dern en la Red Carpet de la premiere de la segunda temporada de «Big Little Lies» (Foto: Shutterstock) (Kristina Bumphrey/StarPix for HBO/Shutterstock/)

Hoy, con 52 años, en ese tiempo bisagra donde muchas actrices comienzan a dejar de recibir buenas propuestas laborales, Dern vive uno de sus mejores momentos. Arrasa con la segunda temporada de Big Little Lies y su interpretación como abogada feminista en Historia de un matrimonio le valió su tercera candidatura a un Oscar. Además estrena Mujercitas y se prepara para comenzar el rodaje en febrero de 2020 de Jurassic World 3. Asegura sobre este momento laboral: “Me encanta interpretar personajes que lideran con su desesperación y su ira, y su ferocidad, su soledad y su vulnerabilidad, porque estas eran todas las cosas que cuando comencé a actuar no estaban necesariamente en la página».

“Antes que nada, creo que eres una actriz magnífica”, le dice la abogada Norah Fanshaw/ Laura Dern cuando Nicole/ Scarlett Johansson se sienta por primera vez en su despacho en Historia de un matrimonio. En la vida real, Laura Dern no solo es una actriz magnífica, también una mujer impresionante.

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