El día que Ronaldinho estuvo a punto de firmar con Gimnasia

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La imagen que no llegó a materializarse: “Dinho”, con la casaca de Gimnasia
La imagen que no llegó a materializarse: “Dinho”, con la casaca de Gimnasia

A fines de noviembre de 2016 una bomba estuvo a punto de explotar en medio del Bosque de 60 y 118: «Ronaldinho podría ponerse la camiseta de Gimnasia», fue apenas lo que se filtró a la prensa. Sin muchos más detalles, el titular fue publicado por todos los medios de la ciudad de las diagonales, pero también por Infobae y el resto de los portales argentinos. Y, a casi tres años de aquel rumor, la pregunta se da por default: ¿La posible llegada del astro brasilero al fútbol argentino fue un bluff marketinero? La respuesta es no, y ahí va la historia…

Esta novela arranca el jueves 23 de noviembre de 2016. Faltaban tres días para las elecciones presidenciales en Gimnasia y Esgrima de La Plata y Mariano Cowen, uno de los candidatos a presidentes, buscaba un golpe de efecto que pudiera generar una revolución en club durante su presidencia. Entonces se comunicó con Ruben Jordan un agente que manejaba la imagen de varios futbolistas que brillaron en Europa, radicado en Holanda: «¿Tenés algo interesante para traer a Gimnasia?», preguntaron de este lado del Atlántico. «Te puedo contactar con Roberto de Assis Moreira, que es el hermano y quien maneja la carrera de Ronaldinho». Y ese mismo día comenzó el operativo seducción.

¿Jugamos en el Bosque?

El 24 de noviembre se dio una conferencia de Skype que trianguló La Plata (Cowen), Porto Alegre (de Assis Moreira) y Amsterdam (Jordan). Desde su oficina, Cowen le contó al hermano de Dinho las intenciones de traer al ex compañero de Messi en el Barcelona al equipo que por esos días dirigía Gustavo Alfaro, hoy flamante DT de Boca.

«¿Te imaginás a mi hermano tirando jueguitos en el Bosque? Te puede llegar a meter diez mil personas en cada entrenamiento», se entusiasmó Roberto de Assis Moreira, mientras manejaba por las calles de Porto Alegre. Y apostaba: «¿Cuántos periodistas tenés en los entrenamientos, veinte? Bueno, vas a tener cien tipos cubriendo la práctica todos los días… Dinho te va a abrir un sinfín de negocios». ¿Qué negocios? «Nos dijo que atrás de Ronaldinho podían venir Nike o Kappa Italia. En ese momento, Penalty nos daba 10.000 camisetas bajo todo concepto: ´Olvidate, ese problema no lo vas a tener: Ronaldinho te vende cien mil remeras con la diez en la espalda´. Además, llegaba con una naviera china para auspiciar el brazo de la camiseta. Y, ni bien saltó el rumor, nos llamaron de un banco para auspiciar la manga de salida», dice Cowen.

Ahora, ¿cómo llegaba Dinho deportivamente? A fines del ´16, Ronaldinho tenía 36 años y estaba en el ocaso de su carrera. En su regreso al continente, había pasado por Flamengo, Atlético Mineiro, Querétaro de México y Fluminense. Pero su última aventura había sido un paseo por Ecuador para disputar La Noche Amarilla, una especie de Trofeo Joan Gamper que disputa el Barcelona (pero de Guayaquil) que dejó a los hinchas con ganas de más.

Estaba claro que el brasileño ya no era el que había levantado la Champions con el Barcelona (ahora sí, el de España), pero el objetivo era otro: «El tema no era solo deportivo, en 2016 Ronaldinho ya no te iba desnivelar como en otros tiempos. El salto era institucional, su llegada iba a generar ingresos para saldar deudas y armar un equipo competitivo a su alrededor. Ese era el golpe de efecto, instalar a Gimnasia a otro nivel. Estábamos seguros de que si lo contratábamos íbamos a tener más sponsors, la gente se iba a asociar en masa y también íbamos a mejorar los ingresos de televisión. Era negocio por todos lados. Y me animo a discutir que todavía podía aportar futbolísticamente», dice Cowen.

La conferencia vía Skype que trianguló La Plata (Cowen, entonces candidato a presidente del “Lobo”), Porto Alegre (de Assis Moreira, el hermano de Ronaldinho) y Amsterdam (el empresario Jordan)
La conferencia vía Skype que trianguló La Plata (Cowen, entonces candidato a presidente del “Lobo”), Porto Alegre (de Assis Moreira, el hermano de Ronaldinho) y Amsterdam (el empresario Jordan)

Contrato millonario y reformas en la cancha

Después del primer contacto, Roberto de Assis Moreira le pidió dos horas a Mariano Cowen para volver a hablar. Cumplido el lapso, el teléfono del abogado tripero volvió a sonar. «Averiguó todo sobre el club, se re entusiasmó con la propuesta. Y empezó a hablar como si conociera a Gimnasia de toda la vida. Me dijo que teníamos que terminar la unión de la tribuna nueva, ‘una estrella como Ronaldinho necesita un estadio completamente cerrado’, dijo, pero ya tenía en la cabeza cómo solventarlo. Me hablaba sorprendido de Estancia Chica, le llamaba la atención que tuviéramos un predio de 205 hectáreas: ‘Tenemos que potenciarlo’. En un par de horas después de que se había filtrado la noticia, ya me llamaban periodistas del exterior preguntando si había dormis en la concentración, para instalarse y cubrir las prácticas todos los días», sigue Cowen que es abogado, escribano y, además, hizo inferiores en Gimnasia.

Pero claro, la pregunta del millón (¡o la del millón y medio!) era, ¿quién iba a pagar el sueldo de Ronaldinho? «Más allá de los ingresos que podían generarse, teníamos un empresario que siempre pone plata en el club que estaba dispuesto a hacerse cargo del contrato». ¿Los números? Según cuentan quienes estuvieron en aquella negociación, Roberto de Assis Moreira pedía 1.500.000 dólares para Ronaldinho por seis meses pero, finalmente, habría aceptado el número del empresario que iba a solventar la operación: «Cerramos en 1.200.000 dólares. El 25 de noviembre quería que viajáramos inmediatamente de Porto Alegre a firmar el pre contrato ad referéndum de ganar las elecciones pero era una locura, se votaba al otro día«.

Finalmente, el ex selección Brasil nunca se puso la 10 de Gimnasia y Esgrima de La Plata. ¿La causa? Cowen perdió las elecciones con Gabriel Pellegrino, «a quien de todas formas le llevamos la propuesta», según explica, pero se ve que el nuevo mandamás de 60 Y 118 no compartió la visión sobre las bondades de la llegada del astro.

Es contrafáctico decir qué hubiera ocurrido, pero de lo que no hay dudas es que aquel 25 de Noviembre de 2016, Ronaldinho podría haber sido el 10 de Gimnasia.

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